CHILE, UN PAIS DE COMPLEJIDADES
   
   
Chile  ha sido un laboratorio de intervenciones políticas y sociales contradictorias. En particular la salud pública ha sufrido cambios radicales desde las políticas socialistas del Presidente (y médico) Salvador Allende derrocado en 1973, a las violaciones sistemáticas  a los derechos humanos  durante la dictadura militar, a la transformación del sector público bajo las políticas neoliberales,  sostenidas por el primer gobierno de la Concertación en 1990, bloque político que se mantuvo por 20 años en el poder.
Las elecciones presidenciales que se llevarón a cabo el 13 de Diciembre de 2009,  determinarón el nuevo bloque político, que asumió en Marzo de 2010 la conducción del país.
   
La ex-presidenta Michelle Bachelet (periódo 2006-2010) – doctora, socialista y detenida política durante el régimen militar- convirtió el bienestar de mujeres y niños en  uno de los ejes de su gobierno, impulsando programas y proyectos de ley para promover  la ciudadanía de las mujeres y la protección social. Un ejemplo de esto es que su gobierno estableció una pensión  básica de vejez a la que pueden acceder las mujeres dueñas de casa de los sectores más pobres, como una de las primeras medidas de la reforma previsional que se está implementando en Chile. Sin embargo,  para las  personas  que viven en el borde  de la disparidad social y económica   se hace evidente la necesidad de   contar con  herramientas  que les permitan mejorar sus vidas e ir más allá de la implementación de políticas asistenciales.
 
  En los últimos 20 años la estabilidad democrática de Chile ha sido acompañada por un crecimiento económico, que se ha caracterizado por una injusta distribución de sus beneficios. Naciones Unidas cita una diferencia multiplicada por 12  entre el ingreso promedio del 20% de los chilenos más ricos  y el  20% de los más pobres. La pobreza  a menudo queda encubierta por la cultura del consumismo que ha entrado con fuerza a Chile, la que es  alimentada por el fácil acceso al crédito  y  por un alto nivel de endeudamiento de las personas.
 
Chile tiene un sistema dual para la atención de salud, con un sistema de salud público subfinanciado que  atiende al 80% de la población y un sistema privado con altos costos en la atención.
Las políticas gubernamentales de participación cuentan con una mirada inclusiva, que a menudo guarda distancia con una  participación social activa y decisoria.  En la práctica, la “participación” aún es limitada.  Las acciones de las organizaciones sociales muchas veces se ignoran o  quedan invisibilizadas.
 
 
SANTIAGO, la capital, está ubicada al pie de la cordillera de los  Andes, a dos horas de distancia del puerto de Valparaíso que bordea el océano Pacífico. Es una ciudad de  edificaciones de altura y deficiente planificación urbanística; su rica vida cultural incluye el festival  “Teatro a Mil” que se lleva a cabo durante todos los años en Enero, en el  verano con días largos, tibios, secos y noches frescas.

CONCEPCION, dista seis horas en bus o tren de Santiago, está ubicada en las orillas del río Bíobío, lindando con los lagos, bosques y tierras Mapuches del sur. “Conce” es famosa por su universidad y murales históricos, sus movimientos sociales y políticos y las minas de carbón de las ciudades cercanas de Lota y Coronel.
 
CHILE EN UNA MIRADA
Población 16 millones
Población urbana 90.2%
Ingreso per cápita US$ 12,737
Población bajo la línea pobreza  14%
Gastos en salud (per cápita) US$ 792
Participación de mujeres en la fuerza de trabajo 36%
   
Fuente: UNDP
 
 

 

 

 

 

 

     

  

EPES Escuela Internacional de Educación Popular  en Salud, Santiago, Chile.  
Contactar a Karen Anderson e-mail:
epes2011@gmail.com  
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